jueves, 21 de junio de 2012

Nuestro "lado" masculino




Hoy, caluroso 21 de Junio, da comienzo el verano. Para algunos, el verano empezó hace un mes, para otros hace solo unos días. Para la mayoría; hoy y para mí, no lo habrá hecho hasta que no esté en biquini en la playa cubata en mano, o en alguna terracita con mis amigas, con pletórica disposición a "quemar Madrid", o algún otro lugar.
Circunloquios a parte; la llegada del verano, -aunque ya se viene advirtiendo desde primavera- trae consigo una inevitable revolución hormonal. Si, hombres del mundo, a las mujeres también nos gusta ver cuerpos en bañador (de hombres, por supuesto. Y no de todos, eso está claro).
Bien, pues, hoy mismo, una amiga me ha pasado un vídeo mientras estudiaba. El vídeo, que veréis a continuación, no es otra demostración de que hay mucho gay suelto, y de que nos venden lo que quieren y como quieren. Aún así... he de admitir que lo he visto ya unas quinientas veces (así, a ojo), y no he podido evitar soltar algún que otro, (burdo y soez) "Buffffffff". Imagino que toda mujer que vea ésto, entenderá mi comentario al respecto.
Sin embargo, mi mosqueo ha sido inminente cuando, al colgar el vídeo en "facebook" y "twitter", he recibido incesantes protestas de hombres, indignados ante tal despliegue de enardecimiento, por parte de las féminas que lo comentaban. Ante tal liviandad, no he podido evitar hacerles un comunicado aquí y ahora; que, con la venia, cito a continuación:
Queridos hombres del mundo; superadlo. Nosotras llevamos años soportando a nuestros amigos, novios, hermanos, e incluso padres, enaltecer sin cesar, -y en ocasiones, babeando- los vídeos, mundialmente ya conocidos, de Victoria's Secret. Y lo hemos superado, es más, lo comprendemos. También nos gustaría tener esos cuerpos de infarto, pero es posible que sea la superioridad moral o racial, -sí, soy feminista; ¿Algún problema?- lo que nos ha capacitado para obviar, que por encima de cualquier formalidad, sois hombres. Ahora nos toca reivindicar a nosotras, que también somos mujeres, y no por ello menos entusiastas ante la imagen de hombres " a pecho descubierto".



Dicho ésto, solo me queda añadir, que quiero pensar que éstos chavales saben hacer algo más que "hacer que cantan" y bailar. Pero si no saben hacer nada más, no me importa un ápice.


Gracias Abercrombie, y gracias a mi amiga Blanca.









viernes, 1 de junio de 2012

Nadie



Nadie es indispensable. Es lo primero de lo que nos damos cuenta cuando nos decepcionan y toca seguir adelante. Sin embargo, nos pasamos la vida tratando de hacer que alguien nos sea indispensable y de ser indispensables para alguien. 
Para nuestra familia, para nuestros amigos y amigas, y finalmente para nuestra pareja. 
¿Por qué tendremos esa manía tan extraña de depender en mayor o menor medida de los demás?; ¿Será una necesidad inherente a la estupidez humana o solo una costumbre absurda muy arraigada?

viernes, 25 de noviembre de 2011

Nothing more to say, no more ace to play..




A veces hay tanto que decir que el mismo silencio es el que  habla en un silbido entre tus labios al suspirar... 
Suspiros que gritan y gritos que se ahogan. 
Párrafos de dudas, esperanza y tinta china. 
Hojas de la fábrica de sueños que se escriben con la pluma de los deseos. 
Deseos que no van a misa a comulgar de la mano de palabras que nunca se han confesado. 
Feligreses de un calvario dulce, de un letargo acolchado. 
Razones de peso pluma y plumas que no rellenan almohadas. 
Compañeras de sueños que no se concilian en noches que no terminan. 
Finales sin final, historias sin terminar. 
Términos confusos y confusiones terminales. 
Fortaleza sin músculo, fe sin fenómenos, un sin fin de posibilidades en una sola e imposible visión. 
Aquel último vistazo. 
Silencio. 
Sílabas, mayúsculas, cocktail de tópicos. 
Monosílabos, anhelos, el brillo en los ojos del que no pronuncia su agonía. 
Sustento, descontento, desconecto, injusto, cobarde, iluso, efímero, real?



Prisionero de tus propias ganas. 
Verdugo de tus propios sentimientos. 
Carcelero de tus pensamientos y vendedor ambulante de tus besos. 
Expendedor de dudas. 
Embaucador de tu propia mente. 
Profesor de tus fracasos. 
Maestro de las recaídas. 
Jugador de tus peores cartas. 
Animador de tus firmes propósitos. 
Visionario de futuros vértigos. 
Malabarista de tus emociones. 
Cocinero de tus mismas entrañas. 
Sanador de tus llagas abiertas. 
Planeador en tormentas de altura. 
Naufrago en tus propias lágrimas. 
Boxeador de tus malas rachas. 
Redentor de todas tus faltas. 
Escalador de cumbres borrascosas. 
Pintor de sonrisas torcidas. 
Arquitecto de castillos en el aire. 
Bombero del fuego de tu alma. 
Lector de tus evasiones. 
Fumador de tardes de hastío. 
Orador de infumables sonetos.  
Tirador de besos-bala. 
Monitor de pautas que no sigues. 


Ingeniero de mis amores. 
Boticaria de tus remedios...










'Muchas veces, el silencio 
también es una opinión'.
  
   Micky Bane